Cuando elegimos unas sardinas enlatadas solemos fijarnos en el sabor, la presentación o incluso en la información nutrimental. Sin embargo, hay un detalle que muchas veces pasa desapercibido y que también forma parte de la calidad del producto: el envase.
En Ponto creemos que una sardina premium se construye cuidando cada detalle. Desde la selección del producto hasta el envase que lo protege, cada etapa forma parte de la calidad que llega a tu mesa. Por eso queremos explicarte, de forma sencilla, qué significa que una lata sea libre de BPA, por qué cada vez escuchamos más este término y cuál es el papel que tiene el envase para proteger las sardinas hasta que llegan a tu mesa.
¿Qué significa realmente “sardinas libres de BPA”?
Es muy común encontrar búsquedas como “sardinas libres de BPA” o “alimentos libres de BPA”. Aunque así solemos referirnos a este atributo, en realidad no habla de las sardinas, sino del recubrimiento interno de la lata que las protege y conserva.
Aunque parece un detalle, conocer esta diferencia hace mucho más fácil entender qué significa realmente cuando un producto indica que su envase es libre de BPA.
¿Qué es el BPA?
El BPA, o bisfenol A, es una sustancia que durante muchos años se utilizó en algunos recubrimientos internos de latas para alimentos y bebidas. Su función era crear una barrera entre la lata y el alimento, contribuyendo a proteger el interior del envase.
Con el tiempo surgieron nuevas alternativas y hoy es cada vez más común encontrar envases libres de BPA. Esta evolución responde al desarrollo de nuevos materiales y al interés de los consumidores por conocer mejor los productos que llevan a casa.
Por eso, cuando una lata indica “Libre de BPA”, significa que ese recubrimiento fue elaborado sin utilizar esta sustancia.
¿Por qué el envase es clave en las sardinas enlatadas?
Ahora que ya entendemos qué significa una lata libre de BPA, vale la pena hablar del papel que tiene el envase.
En el caso de las sardinas enlatadas, el envase hace mucho más que contener el producto. Desde el momento en que las sardinas se envasan hasta que llegan a tu mesa, ayuda a proteger el alimento durante todo ese proceso.
Gracias al proceso de enlatado, el producto permanece en un entorno cerrado que ayuda a mantener sus características durante toda su vida útil.
Por eso, cuando hablamos de sardinas premium, el envase también forma parte de esa calidad, ya que contribuye a que el producto llegue en las condiciones esperadas hasta el momento de disfrutarlo.
Además, el envase cumple funciones muy importantes, como:
- Proteger el alimento del aire y la luz.
- Ayudar a conservar las sardinas en buen estado.
- Mantener la calidad del producto durante su vida útil.
- Favorecer una adecuada conservación.
- Facilitar su almacenamiento en casa.
Aluminio: un material con muchas vidas
Además del recubrimiento interno, el material del envase también es importante.
El aluminio destaca por ser un material ligero, resistente y 100 % reciclable. Esto significa que puede reciclarse una y otra vez sin perder sus propiedades, permitiendo que vuelva a utilizarse para fabricar nuevos productos y contribuyendo a un mejor aprovechamiento de los recursos.
Por estas características, el aluminio continúa siendo uno de los materiales más utilizados para el envasado de alimentos y forma parte de iniciativas de economía circular en todo el mundo.
Procesos que cuidan lo esencial
Cuando elegimos unas sardinas, también vale la pena conocer cómo están elaboradas.
En Ponto creemos que las cosas bien hechas no necesitan complicarse. Por eso, dependiendo de la variedad, nuestras presentaciones contienen entre dos y cuatro ingredientes, para que sea fácil conocer qué estás llevando a casa.
Antes de que una lata llegue a tu mesa, hay un trabajo que comienza mucho antes del proceso de enlatado. En Ponto, las sardinas son seleccionadas artesanalmente por mujeres con experiencia, cuidando cada etapa del proceso antes de que el producto llegue al envase.
Después, el producto se envasa y pasa por un proceso que permite conservar sus características hasta el momento de abrir la lata. Así, cada presentación llega lista para disfrutarse con la practicidad que caracteriza a los alimentos enlatados.
Porque la calidad no depende de un solo elemento. Es el resultado del cuidado que se pone desde la selección del producto hasta el envase que lo protege.
Nuestro compromiso en cada lata de Ponto
En Ponto buscamos cuidar cada detalle, desde la selección de los ingredientes hasta la forma en que nuestros productos llegan a tu mesa.
Por eso utilizamos:
- Envases con recubrimiento libre de BPA.
- Latas de aluminio 100 % reciclables.
- Procesos de envasado diseñados para cuidar la calidad del producto.
- Métodos de conservación que ayudan a mantener la calidad del producto.
Creemos que compartir esta información también forma parte de nuestro compromiso con la transparencia, porque elegir un alimento no solo tiene que ver con su sabor, sino también con conocer cómo fue elaborado y envasado.
Detrás de una lata hay mucho más de lo que vemos a simple vista. Para nosotros, una sardina premium se construye cuidando cada detalle: desde la selección artesanal del producto, una lista de ingredientes sencilla y procesos de conservación que ayudan a mantener su calidad, hasta un envase con recubrimiento libre de BPA que la protege desde el primer momento.
Ese conjunto de decisiones es parte de lo que hace diferente a Ponto y de nuestro compromiso por ofrecer productos en los que puedas confiar en cada etapa, desde su elaboración hasta el momento de disfrutarlos en tu mesa.