Cuando pensamos en sardinas enlatadas, solemos enfocarnos en su sabor o practicidad. Sin embargo, cada vez más personas también observan cómo están envasadas, cómo se conservan y qué implica ese envase para su confianza al momento de consumirlas.
En Ponto entendemos que la calidad no termina en el producto. También está en la forma en que lo protegemos. Por eso, nuestras sardinas enlatadas se envasan en latas libres de BPA, elaboradas en aluminio 100 % reciclable, combinando tecnología y cuidado en cada etapa del proceso.
En el segmento de las sardinas premium, cada detalle cuenta: desde la selección del producto hasta el envase que garantiza su integridad.
¿Qué significa que una lata sea libre de BPA?
El BPA (Bisfenol A) es una sustancia que durante años se utilizó en algunos recubrimientos internos de envases para alimentos. Estos recubrimientos existen para evitar que el alimento tenga contacto directo con el metal de la lata y así preservar su estabilidad.
Tradicionalmente, algunos de estos recubrimientos podían contener BPA. Aunque su uso ha sido regulado por distintas autoridades, hoy existen alternativas más actuales que prescinden de esta sustancia.
En Ponto optamos por procesos de envasado libres de BPA como parte de la actualización constante de nuestros estándares y de la forma en que protegemos nuestras sardinas enlatadas.
¿Por qué el envase es clave en las sardinas enlatadas?
En el caso de las sardinas enlatadas, el envase cumple funciones esenciales:
- Proteger el alimento del aire y la luz
- Mantener los filetes íntegros y completos
- Preservar sus características durante su vida útil
- Garantizar una correcta conservación
- Facilitar su almacenamiento en casa
El proceso de enlatado crea un entorno cerrado que permite que el producto se mantenga estable dentro de la lata hasta el momento de abrirla.
Aluminio: eficiencia y reutilización
El aluminio es uno de los materiales más reciclados del mundo y puede reutilizarse repetidamente sin perder sus propiedades.
Cuando el aluminio se recicla, se funde y se transforma nuevamente en materia prima, conservando su calidad. Esto permite que una lata pueda convertirse en otra sin deterioro del material, optimizando recursos y reduciendo residuos.
Por esta razón, el aluminio es ampliamente utilizado en envases para alimentos y forma parte de modelos de economía circular.
Procesos que cuidan lo esencial
Al elegir sardinas enlatadas, muchas personas también revisan la lista de ingredientes y la forma en que el producto se conserva.
En Ponto trabajamos con formulaciones simples: dependiendo de la variedad, nuestras presentaciones contienen entre dos y cuatro ingredientes. Una lista breve facilita entender qué contiene el producto.
El proceso de enlatado permite conservarlo dentro de la lata sin modificar su sabor ni su textura, manteniendo sus características originales.
Este estándar aplica tanto para nuestras sardinas en aceite como para las presentaciones en salsas.
Nuestro compromiso en cada lata de Ponto
El portafolio de Ponto incluye sardinas en aceite de oliva, aguacate y vegetal, así como opciones en salsas de tomate y chipotle, todas envasadas bajo los mismos criterios técnicos.
Cada lata integra:
- Latas libres de BPA
- Aluminio 100 % reciclable
- Procesos de envasado actualizados
- Conservación adecuada del producto
El resultado es un envase funcional que protege el alimento desde su origen hasta el momento de consumo.
Porque cuando eliges sardinas enlatadas, también importa cómo se cuidan.